Trilogía – La guerra de las plataformas digitales – Ep 1. ¿Toda experiencia pasada fue mejor?

En la década de los 80 miles de hogares alrededor del mundo acogieron en sus casas los reproductores y/o cámaras en formato Betamax y VHS, estas opciones fueron  una de las tantas revoluciones que ha tenido el cine ya que abrió todo un mercado para el consumo de películas por alquiler, la gente ya no estaba limitada a la presentación de una película en sala de cine o un canal de televisión, simplemente iba a una video tienda a alquilar, o si lo prefería comprar, sus películas favoritas, el rey de esta industria y ejemplo a seguir para otras compañías a nivel mundial fue Blockbuster.

Con la llegada de los formatos CD y DVD, internet y la piratería en línea, la industria del entretenimiento cambio drásticamente, las grandes cadenas de venta y alquiler de películas y música enfrentaron pérdidas millonarias ya que el público prefería comprar o descargar una película ilegal que tener ir hasta una video tienda, con todo lo que conlleva, así mismo las nuevas tecnologías nos llevaron a un mundo acelerado y compulsivo donde el tiempo es oro, todo lo queremos y necesitamos ya y no hay tiempo para desperdiciar, de aquí nace la historia que muestran los profesores en las universidades para hablar de conceptos como innovación, adaptabilidad y fracaso.

La gigante Blockbuster tuvo la oportunidad de comprar Netflix, empresa que nace brindando alquiler de películas a domicilio, por 50 millones de dólares, un consejero delegado de la compañía desestimo la compra alegando que Blockbuster no necesitaba cambiar su modelo de negocio, en 2002 Netflix estaría entre las grandes empresas de alquiler de películas a nivel mundial, en 2007 lanza su catálogo de películas y series disponibles vía Streaming (distribución continua de contenido digital), en 2011 Netflix produce su primera serie original “House Of Cards” que se convierte en un éxito entre el público y la crítica, en 2018 Netflix se convierte en la más grande cadena global de televisión por internet, es ya una normal contendiente en los premios Emmy y Globo de Oro en categorías de cine y televisión y gana un Academy Awards – Oscar por su película Roma mientras su valor supera los 100.000 millones de dólares … ¿Y Blockbuster? Bien gracias, no mentiras, lo siento, quisiera que le hubiese ido bien pero no, ella y demás cadenas simplemente desaparecieron.

No solo Blockbuster peco de ingenuo, muchas tiendas y empresas asociadas a la industria del entretenimiento como la gran y hoy también extinta Tower Récords no supieron adaptarse ni prever los cambios en las formas de consumo de entretenimiento frente a la llegada de internet y nuevas tecnologías, quienes los extrañamos lo hacemos más desde la nostalgia que por ventajas nulas frente a la practicidad de las ofertas actuales en cuanto a entretenimiento, esa nostalgia, ese romanticismo mágico que nos trae bellos recuerdos es uno de los grandes, tal vez el más grande, bastión al que se enfrentan las plataformas digitales.

La situación actual de un mundo enfrentando una pandemia ha llevado a muchos al confinamiento en casa convirtiendo a las plataformas de plataformas digitales en el gran invento, si estas aburrido colocas una serie en Streaming, las reuniones son vía videoconferencia, colocas música vía servicio por suscripción, tarde de cine vía Streaming, videojuegos con amigos vía plataforma para videojuegos online… pero ¿Realmente este modelo es la respuesta para todo público?

Me atrevo a decir, así como ustedes lo están haciendo en este momento, el 80% o más porcentaje de lecturas que realizan día a día son desde un dispositivo móvil o pc, allí leemos noticias, chismes, cursos, redes sociales y blogs  entre otros, pero en esos porcentajes la gran mayoría de personas que a hoy 2020 superan los 25 años nunca cambiarían la experiencia de un libro físico sobre un libro digital, claro, todo lo digital es más económico, lo puedes leer donde quieras y no ocupa espacio en tu hogar, pero el tomar un libro físico, colocarlo en tu biblioteca, hace tu colección, ojearlo, colocarlo en tu mesa de noche… esas sensaciones son irremplazables para muchos, las librerías sufren ya que las ventas de libros no son muy altas e incluso en Estados Unidos las tiendas de comics están en peligro, pero es más por los pocos hábitos de lectura de la población en general que por la pasión de un buen lector por sus libros y comics.

En cuanto a música preguntarle a un adolescente cual fue el último disco que compro, mejor aún, el último álbum que escucho completo, es risible, en la guerra de los formatos musicales el CD simplemente perdió y solo imperan las plataformas de música por suscripción tipo Deezer o Spotify donde las personas escuchan solo una o dos canciones comerciales de la obra completa de un artista, sin embargo, aquí también hay nostálgicos y estos han optado por resucitar al mítico vinilo, las ventas de vinilo en los últimos años han alcanzado sumas que superan a los CD, nuevos artistas ya incluyen lanzamientos en versión vinilo, este resurgimiento no está exento de problemas como el costo de los vinilos y los tornamesas económicos que son asequibles pero no hacen justicia a la calidad de sonido que da un vinilo y en algunos casos hasta los dañan (Si, los dañan, espero no tengan de los bonitos de maletín portable y/o con parlante incluido porque… ups mejor den una búsqueda en Google sobre el tema), sin embargo, nada como la experiencia que ofrece el mercado de vinilos usados que se mantiene en pie de guerra, recuperando esa magia de entrar a una tienda de discos y pasar horas viendo caratulas y seleccionando que discos nos acompañaran a casa (uno va por uno y casi siempre se unen otros a la compra, ustedes lo saben!). Costoso si, pretencioso, si tal vez, de lujo, si un poco, pero dentro de todo esto a las plataformas digitales aún les queda difícil superar la experiencia de hacernos sentir verdaderos disc-jockey en nuestro hogar colocando discos y la aguja en su sitio en un tornamesa y recuperando canciones que tristemente a veces se pierden entre tantas recomendaciones de Spotify o Deezer de reguetón, bachata y música popular.

El campo de la televisión, los canales tradicionales muy poco tienen para batallar frente a la facilidad de ver una serie cuando se quiere en un mundo bastante congestionado, de ello hablaremos en otra ocasión, pero el cine…. Ah el querido cine, ver la cartelera, comprar y/o alistar el tiquete, el olor a crispetas, la silla cómoda, la patada en el espaldar y el que no apaga el celular… ehm perdón, me desvié del tema, el gran sonido y la magia envolvente de una buena pantalla gigante donde realmente brillan las escenas de acción, los momentos románticos, las sonrisas, los sustos y los momentos de silencio y dramatismo. ¿Por qué las crispetas no quedan tan ricas en casa?  La pandemia de Covid-19 ha enfrentado a la industria del cine y a nosotros los cinéfilos a evaluar la experiencia de una sala de cine, como afirman muchos directores y varios puristas, el mejor lugar para disfrutar una película es una sala de cine, y si, los auto cinemas suenan bien hasta que quieres ver como solucionan temas como calidad de sonido e imagen, para muchos en nuestro corazón la experiencia de una sala de cine no tiene comparación, pero ¿será simple nostalgia?

En un mundo hiperconectado donde las plataformas digitales reclaman su corona como rey ofreciendo un amplio abanico de posibilidades y más aún hoy en un mundo aislado debido a los difíciles tiempos de pandemia cabe recordar, y porque no, añorar aquellas tardes en una video tienda, aquellas reuniones con amigos hablando de historias de como conseguiste un libro o un disco, aquellas citas para entrar a cine con amigos y/o en familia. ¿todo tiempo pasado fue mejor? Es una pregunta aún sin respuesta, Woody Allen no pudo responder eso en “Midnight In Paris” y parece ser que el ser humano siempre tiene lindos recuerdos de épocas anteriores, pero al final como explico el abuelo Abe Simpson siempre lo que es estar en la onda dejara tarde o temprano estar en la onda. Por nuestro lado disfrutamos las plataformas digitales, pero extrañamos esos recuerdos e historias que aún las plataformas digitales no pueden hacernos vivir más allá de aquella vez que se cayó el internet y volvió al rato… y ya.

Esta historia continua en… Trilogía – La guerra de las plataformas digitales – Ep 2. “Dime cuantos servicios pagas y te diré… ¿Los necesitas todos?